miércoles, 16 de abril de 2014

La cocina, y estoy seguro que muchas otras disciplinas se pueden realizar por intuición, sin medir cantidades, sin contar tiempos, sin seguir pautas; a eso se le llama trabajar “a ojímetro”; pero creo que esa es la forma de trabajar de “los elegidos”, puesto que para ellos el tiempo lo representa su estado de ánimo, y sus tiempos son otros distintos a los tiempos del resto de mortales.

 

Para el resto, no nos queda más remedio que pasar de A a C pasando por B, o sea, trabajando mejor que los demás, y como digo en mis cursos, si luego quieres, trabajas más, pero no necesariamente.

 

La esencia de la excelencia es que cada uno trabaje en su elemento, ese lugar u ocupación en la que no se generan sentimientos enfrentados, y ni mucho menos negativos, buscar el elemento de cada uno sería la acción de ocio más inteligente que podríamos hacer en eso ratos tontos que despreciamos y tiramos a la basura viendo tv o enredando en redes sociales.

 

Por ello este es mi humilde consejo: encuentra tu elemento, cómo el pez es al agua o el aire es a los pájaros, porque los grandes no fueron grandes sólo por su formación o por la ayuda de un mecenas, sino porque encontraron su lugar en el mundo, aunque a veces tuvieran que estudiar más que los demás o dejarse ayudar para encontrarlo.

 

Os espero en mi próximo curso.

 

AEG2014