miércoles, 21 de mayo de 2014

 

Los vendedores, y no siento nada decir esto porque es la verdad, tienen que cambiar; Internet nos está poniendo las pilas a todos amigos.

 

Antes, un vendedor sólo tenía que trabajar. Digamos que si era “currante” y más o menos vivo, le iban bien las cosas y además ganaba dinero, pero eso amigos ha cambiado y ¡Cómo ha cambiado!.

 

Ahora, Internet es un canal que llega a todo el mundo, a través del cual podemos ofrecer: precio, promoción, segmentar, casi casi podemos tocar el producto, y eso lo cambia todo.

 

Ni las tiendas, ni los vendedores, podemos seguir trabajando a “ojímetro”.

 

Ahora, el trabajo debe de ser mucho más preciso, más estudiado, más organizado. Disponemos de mucha más información, tanto de nuestro producto, como de la competencia, y no digamos ya de los clientes a los que vamos a ver. Internet ha democratizado la economía de las pequeñas empresas y las ha dado la oportunidad de competir con las grandes, así que nos afecta a todos, los grandes y los pequeños, tenemos que trabajar cada día mejor si queremos seguir viviendo de esta profesión.

 

¿Péro cómo?

 

Mi propuesta es “dando mucha más importancia a cada uno de los pasos que influyen en la venta y en la toma de decisión por parte del cliente”. Sólo así tendremos una oportunidad de seguir existiendo, porque muy pronto, el despachador, el preventa y el vendedor de relleno desaparecerán también de este paisaje en el que vivimos; y sino tiempo al tiempo.

 

Este texto está extraido del capítulo 3 de mi curso de ventas “el método”.

 

Gracias

 

AEG2014