lunes, 30 de diciembre de 2013

 
A veces nos permite comparar, competir, o nos hace sentirnos bien; incluso el impulso que nos lleva al cotilleo nos relaja, nos viene de nuestros antecesores, nos da información poco relevante la mayoría de las veces.

 

El cotilleo, es el equivalente al acicalado social entre los primates.

 

Al final de la jornada antes íbamos al bar y “cotilleábamos”, ahora esto se ha sustituido por otros entornos y otras tecnologías; las redes sociales, y el watsap, aunque siguen existiendo entornos presenciales de “cotilleo de calidad”.

 

Digamos que es lo de siempre, pero de otro modo, aplicando la tecnología de ahora.

 

Pero; ¿El cotilleo? ¿es información de calidad?

 

Depende de para quién, para algunos el cotilleo es fundamental y sin ello no pueden vivir, pero para aquellos que lo tienen claro en la vida y en los negocios, parece que el cotilleo cobra menos importancia, aunque está demostrado que todos cotilleamos, aunque sea en círculos distintos; en el club de golf, en el gimnasio, en la peluquería, vamos que cada uno dónde mejor se encuentre.

 

¿Usted tiene claro lo que quiere del cotilleo?.

Decía un amigo mío periodista, -Ángel, cuando lo saben 2 lo saben 11, y cuando lo saben 3, lo saben 111, háganlo con los dedos, es muy divertido y nos da la idea de lo que nos cuesta guardar un secreto.

 

¿Hay cotilleo de calidad?

Si claro, se llama “espionaje”, o “cotilleo rentable”, pero ese no le encontrarán en las redes sociales, ya que es esa información se busca en base a necesidades concretas, y en círculos concretos, nada virtuales, y a esto es “Networking del bueno”.

 

Gracias

 

 

AEG2013