El 2016 ha sido un año intenso en cuanto a aprendizaje se refiere, aprendemos cada día, pero sólo en los reveses “memorizamos la lección”, ¿será que nadie escarmienta en cabeza ajena?.

 

Cuando empieza un año te propones cosas, unas las cumples y otras no, pero siempre suceden hechos que no te esperas. Este año, el hecho relevante o inesperado, ha sido una conferencia que me tocó dar, no por el hecho en sí, sino por la cuantía de los asistentes, fue la más numerosa y exigente en cuanto a público se refiere desde que comencé a trabajar en consultoría en 2012. Consistía dar una conferencia práctica de una hora de duración a más de 300 empresarios durante el Congreso Nacional de BNI de Networking en Córdoba.

 

Lo que son las cosas, había hablado para 50, para 160, pero nunca para más de 300 personas, además estos eran empresarios, o sea, profesionales de la empresa, pero tuve la gran fortuna “suerte” de que mi amigo y director de Televisión de León, Juan Francisco, me llamara para dar justo 3 días antes una conferencia con el mismo contenido para unas 60 personas, así que dicho y hecho, aproveché una para ajustar tiempos y contenidos a la otra. El reto no era fácil, tenía que pasar 10 horas del contenido del “El Método” a una sola hora, durante la conferencia en León me pasé 20 minutos y eso me sirvió para ajustar y hacer una hora y 10 minutos en la conferencia de los 300 empresarios en Córdoba y “romper el miedo escénico” que siempre genera hablar para tanta gente.

 

Ahora me viene a la cabeza una conferencia de di para Pfizer en 2013, !que desastre! yo estaba empezando y aunque sabía de lo que hablaba, no supe ajustarme al perfil de los invitados, y cuando salí de allí, la extrema dureza de mi mensaje había ofendido a unos y a otros: médicos, vendedores, y personal de marketing.  No se me olvidará en la vida, ¡qué duro es que hagas algo de corazón con la sana intención de ayudar a la gente y no sólo no guste, sino que ofendas al público asistente!. Lección aprendida.

 

Ahora todo ha cambiado, es rodaje, kilómetros, cursos, poso; ahora sé que me puedo enfrentar a más de 300 personas garantía de éxito, ya os contaré mi siguiente gran reto.

 

Buenas fiestas